Educación emocional y habilidades sociales con alumnado de altas capacidades. Silvia Benito Moreno (Directora CREACIM)
2. Fundamentos teóricos del desarrollo emocional
El módulo de Habilidades Sociales se apoya en los principales marcos conceptuales de la educación emocional.
Desde el modelo de competencias de Bisquerra (2003) hasta la teoría del rasgo de Petrides o el enfoque integrador de Pérez-González, el desarrollo socioemocional se entiende como una combinación de conocimiento, regulación y expresión.
En el caso de los alumnos y alumnas con altas capacidades, la literatura coincide en que la intensidad emocional, la disincronía evolutiva y la sobreexcitabilidad (Dabrowski, 1972) configuran un perfil particular que requiere acompañamiento específico.
Esta sensibilidad ampliada puede derivar en desafíos significativos: perfeccionismo, autoexigencia, frustración ante la injusticia o dificultad para encontrar pares con intereses afines.
Por ello, el trabajo emocional no es solo preventivo, sino profundamente formativo. El objetivo del módulo no es enseñar a controlar emociones, sino a comprenderlas, integrarlas y utilizarlas como brújula para la toma de decisiones, el pensamiento ético y la convivencia.
En la práctica, esto implica traducir los fundamentos teóricos en observables del aula: reconocer signos de saturación emocional, interpretar reacciones intensas como indicadores de necesidad y ofrecer herramientas concretas para canalizar la energía emocional hacia la creatividad, la cooperación o la reflexión.