INTRODUCCIÓN

La importancia de la Propiedad Intelectual

Las nuevas tecnologías han originado un profundo cambio en la forma de vivir y, por cuanto a nosotros interesa, en la forma de enseñar y aprender. Las aulas han dejado de ser exclusivamente el espacio físico en que el profesor intercambia información con los alumnos. Una nueva dimensión más allá de las paredes se convierte en recurso imprescindible en el desarrollo de la docencia actual. Internet, las intranets, las tabletas, las pizarras digitales y los ordenadores en general, facilitan el uso de contenidos protegidos por derechos exclusivos en el desarrollo de la actividad docente. Las editoriales nos preparan, ya no solo un libro de texto en formato papel, sino que nos facilitan otros recursos además del libro de texto, que nos permiten profundizar en los contenidos. Toda esa actividad docente debe realizarse correctamente, es decir, no solo respetando los derechos de los demás, sino también, aprendiendo y enseñando prácticas acordes con unas reglas éticas que nos ayuden a movernos en esta otra dimensión digital con seguridad y confianza.

En el desarrollo de nuestras clases utilizamos música, vídeos, libros, prensa, programas de ordenador, fotos, bases de datos, accedemos a un sitio de Internet con algún contenido cultural, etc. Todas estas actividades suponen usos de contenidos protegidos por derechos de autor, es decir, contenidos que tienen un propietario que tiene derecho a decidir cómo y en qué condiciones podemos utilizarlos. En ocasiones, la relevancia social de la actividad docente hace que la ley limite ese poder exclusivo que tiene el propietario de los contenidos, y nos permite el uso de su obra sin tener que contar con su autorización. Se trata de usos que pueden realizarse únicamente en condiciones muy concretas fuera de las cuales tenemos que contar con la autorización del autor. Al mismo tiempo, en tanto que los docentes –incluso particulares– también elaboramos contenidos originales, cuyo uso por terceros requiere de nuestro consentimiento o el de nuestro centro. Es decir, en esta sociedad 3.0, y en la docencia actual, no solo usamos contenidos sino que también los producimos. Saber qué, quién, cuándo y en qué condiciones podemos utilizar en el desarrollo de nuestra actividad docente contenidos protegidos por los derechos de autor, constituye el objetivo principal de este curso.

Finalmente, y para comprender mejor por qué se confieren estos derechos exclusivos a los autores y a otros titulares sobre dichos contenidos, se hace necesario comprender que el Derecho de Autor tiene como uno de sus fundamentos últimos favorecer el acceso a la cultura. De un lado, los titulares de los derechos obtienen unos ingresos por la explotación de dichos derechos con exclusión de terceros, de modo que ello les alienta a seguir creando contenidos, a la vez que pueden controlar estos usos que se hacen de sus obras. De otro, como se trata de un derecho con una duración determinada, al final, la obra queda en dominio público y la podemos utilizar todos libremente, lo que repercute en el enriquecimiento de nuestro acervo cultural.