1. Introducción

“Los niños y niñas con altas capacidades son alumnos que necesitan apoyo educativo siempre” Alberto Quílez Robres

Una obligación ética, pedagógica y legal

En el contexto educativo actual, hablar de alumnado con altas capacidades no es una cuestión de lujo ni de excepcionalidad. Es una necesidad urgente y reconocida por la normativa como parte del alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE). Esta categorización no es un detalle menor: implica que la escuela tiene la responsabilidad de ofrecer una respuesta ajustada a su perfil de aprendizaje, que suele ser diferente tanto en ritmo como en profundidad.

Este alumnado no solo aprende más rápido, sino que lo hace de manera distinta. Su forma de procesar la información, de sentir y de conectar ideas responde a una neurodivergencia que debe ser comprendida y respetada. Ignorar esta singularidad no solo limita su desarrollo, sino que puede afectar su bienestar emocional y su autoestima.